Sofía Acosta fue el milagro que permitió la beatificación de Madre Catalina de María

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La intercesión de la Madre Catalina de María logró que Sofía Acosta, que sufrió un paro cardio-respiratorio y los médicos aseguraron su muerte en abril de 1997, pueda volver a la vida. Actualmente, Acosta tiene 79 años y vive en Tucumán. Este milagro permitió que la fundadora de las Hermanas Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús sea declarada beata en Córdoba. “La evolución de mi madre fue muy rápida. En diez días ya la tuvimos de vuelta en casa. Hay que dejar todo en manos de Dios porque Él sabe por qué hace las cosas”, aseguró la hija de Sofía, Eugenia Valdéz. 

La intercesión de la Madre Catalina de María logró que Sofía Acosta, que sufrió un paro cardio-respiratorio y los médicos aseguraron su muerte, pueda volver a la vida en abril de 1997. Este milagro permitió que la fundadora de las Hermanas Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús sea declarada beata en la ciudad de Córdoba, el 25 de noviembre. “Mi mamá estaba muy mal, no respondía. Mi papá cruzó a buscar al doctor Venturini y quedé yo sosteniéndole la cabeza. Ahí mamá hizo una inspiración muy profunda, tiró su brazo al costado y perdió sus signos vitales. Ella fallece en mis manos”, explicó Eugenia Valdéz, al recordar su madre tendida sobre el piso de la cocina.

Acosta fue trasladada al Sanatorio Galeno y, tras unos minutos de espera, Váldez le pidió al médico volver a la habitación. “Vuelva y haga las cosas que tienen que hacer porque la Madre Catalina la va a salvar”, precisó. El doctor Osvaldo Malmoria volvió hasta donde se encontraba Sofía para seguir reanimándola y ella recuperó el ritmo cardíaco. “La dejaron internada en la Unidad Coronaria y nos dijeron que era muy probable que quedara como una plantita. Mi amiga Liliana me había traído el ‘detente’ de la Madre Catalina que tiene un pedacito de su hábito. Cuando entro al cuarto donde estaba mi madre, se lo puse en su cabeza, en su corazón, en su almohada, y seguíamos rezando”, precisó.

“La evolución de mi madre fue muy rápida. En diez días ya la tuvimos de vuelta en casa. Y ahora ella está muy bien. Su cuerpo no tiene secuelas. Esto fue durante muchos años un secreto, un regalo que la Madre Catalina nos había hecho. Ahora llegó el tiempo de compartirlo con todo el mundo, con alegría, con mucha fe. Hay que dejar todo en manos de Dios porque Él sabe por qué hace las cosas”, aseguró. El neurólogo forense Federico Pelli Noble explicó que el cerebro no resiste más de cuatro o cinco minutos sin irrigación de sangre y oxígeno, pero Sofía estuvo unos 20 minutos así. “No hay explicación científica bajo ningún punto de vista”, ratificó. Actualmente, Sofía Acosta tiene 79 años y vive en Tucumán.

Fuente: ACI Prensa.

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